Poner a prueba los bancos de pruebas¿Qué importancia tienen los bancos de pruebas al comprar un equipo nuevo? Aunque depende de lo que vaya a hacer, la respuesta para la mayoría de las personas es que los bancos de prueba no son muy importantes. Si se deja de lado el problema real de bancos de pruebas alterados deliberadamente, hay varias razones por las que los bancos de prueba no tienen mucha relevancia. En primer lugar, muy pocos usuarios utilizan un equipo moderno, sea de sobremesa o portátil, hasta sus límites. En general, los equipos actuales son tan rápidos que incluso las diferencias de rendimiento que parecen significativas sobre el papel no tienen realmente mucha importancia. En segundo lugar, los equipos modernos del mismo tipo (sobremesa, portátil, etc.) y qe están en la misma gama de precios suelen mostrar aproximadamente el mismo rendimiento general. En la mayoría de los casos, los sistemas están separados por escasos puntos porcentuales y a menudo muy por debajo del umbral de la tolerancia de un día laboral normal. Por ejemplo, ¿realmente se daría cuenta que su sistema puede volver a calcular una hoja de cálculo en 25 segundos, mientras que el equipo de su vecino puede hacerlo en 23 segundos? Probablemente no. Sin embargo, esto no es siempre evidente en los gráficos de rendimiento de las revistas y sitios web porque solo muestran el final de los gráficos de barras. Si viera el gráfico completo, le parecería "un ladrillo", en palabras de un revisor. Aunque es posible que este o aquel procesador, placa madre, etc. sea más rápido en esta o aquella operación específica, las diferencias tienden a igualarse en el abanico general de aplicaciones. Por ejemplo, suele decirse que el procesador Pentium 4 es más rápido que el AMD Athlon XP, y lo es, para ciertos tipos de aplicaciones. El Pentium 4 tiene una canalización de 20 fases que funciona mejor en secuencias largas de instrucciones. El Athlon tiene una canalización más corta pero da mejores resultados en cálculos con coma flotante. Cuando apareció el Pentium 4, los procesadores Pentium III y Athlon más lentos vencían habitualmente en los bancos de pruebas, porque la mayor parte del software no estaba optimizado para unas canalizaciones más largas. Hoy en día, el P4 sigue teniendo dificultades si tiene que desechar la canalización para realizar una conmutación de contexto o si se compara con la aritmética de coma flotante del AMD. ¿Quiere esto decir que no hay diferencias reales entre los equipos, sea cual sea su precio? No, por dos motivos. El primero, porque los equipos más caros suelen utilizarse componentes más rápidos como, por ejemplo, DVD, tarjetas de vídeo y controladores de memoria. También suelen tener periféricos de mayor rendimiento, como controladores de disco SATA, montados en la placa madre. El segundo motivo es que aún hay algunas aplicaciones que ponen a prueba la capacidad de los equipos modernos. Los ejemplos más notables son los juegos. Construir una máquina de juegos realmente buena requiere componentes más caros, como tarjetas de vídeo 3D rápidas, mucha RAM y otras características que hacen que suba el precio y presentan diferencias notables en los juegos más recientes. También hay ejemplos del mundo empresarial como, por ejemplo, estaciones de trabajo para gráficos o equipos que se utilizarán para ejecutar sistemas DBMS de escala completa para minería de datos y procesos similares. Lo aconsejable es prestar menos atención a los bancos de pruebas y más a lo que desea hacer exactamente con el equipo. Se ahorrará mucho dinero si compra lo que necesita en vez de querer el componente más "rápido" o "de moda" que haya en el mercado.
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